- 1961-11-17-El Noticiero-Manuel R. de Llauder-La gioconda-teatro del liceo
Teatro ,cines
En el Gran Teatro del Liceo
Reposición de la ópera ‘La Gioconda’, de Amilcar Ponchielli
Anoche se repuso en el Liceo la ópera ‘La Gioconda’, de Amilcar Ponchielli, de cuyo fallecimiento se cumple este año el 75 aniversario. Este compositor italiano recobra ahora actualidad por ser el autor del ‘Himno a Garibaldi’, el famoso general aventurero que tanto contribuyó con sus hechos de armas a forjar la unidad italiana, cuyo primer centenario está celebrando Italia, y se dispone a conmemorar también la distinguida y numerosa colonia italiana en nuestra ciudad, con diversos actos, que culminarán en la gran fiesta que la ‘Casa degli Italiani’ ofrecerá en breve en los salones del Ritz.
Amilcare Ponchielli, nacido en Padermo Fasilari (Lombardia), el 16 de enero de 1886, estudió en el conservatorio de Milán y luchó mucho para abrirse camino, dirigiendo una modesta banda en Piacenza y después en Cremona, donde logró estrenar su primera ópera, ‘I. Promessi Sposi’, según la obra de Manzoni, y que fue también la primera que de él se representó en Barcelona en el antiguo Teatro de Novedades (1875), no dejando rastro alguno. No sucedió así con ‘La Gioconda’, sin duda su obra maestra, que no han logrado mejorar sus óperas posteriores, entre las que figura una sobre tema español, titulada ‘Los moros de Valencia’, y que fue terminada por Artur Cardora, estrenándose en Montecarlo en 1914.
‘La Gioconda’, estrenada con gran éxito en la Scala de Milán en 1876, se dio en el Liceo por primera vez el 26 de febrero de 1883, siendo sus intérpretes principales Magdalena Mariani-Massi, Eva Treves, Julia Novelli Sani, Santi Athos y Paoletti. Gustó extraordinariamente, pese a lo espeluznante de su argumento y a sus absurdos convencionalismos, o quizá por lo mismo, dado el gusto del público en aquel tiempo. Aunque el título de la obra trae a la memoria a la enigmática dama napolitana inmortalizada por el magistral lienzo de Leonardo de Vinci, esta ‘Gioconda’ de Ponchielli no tiene nada que ver con aquella bellísima mujer, esposa de Zanobi del Giocondo, cuya figura, por otra parte, ha sido rodeada por un ambiente de leyenda y de misterio, plasmado en otra ópera, ‘Mona Lisa’, de Max Schilling, que estrenó su propio autor en el Liceo, durante la temporada 1928-29. Ambas óperas coinciden sin embargo, en situar la acción en un trágico Carnaval de Venecia. La música de Schilling es muy superio a la de Ponchielli, pese a lo cual su ópera apenas se ha representado después de su estreno.
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La interpretación de anoche fue bastante correcta y homogénea, pese a las circunstancia de que los dos protagonistas, la soprano Caterina Mnachini, que hacía su presentación en el Liceo, y el tenor Flaviano Labó, ya ventajosamente conocido, se hallan aquejados de sendas indisposiciones gripales. La primera, si bien no pudo dar de sí todo lo que correspondía a la fama que goza en Italia, hizo una ‘Gioconda’ amorosa y apasionada, poniendo su voz, de amplio timbre y flexible registro, al servicio de sus evidentes dotes de actriz dramática. (…)
El tenor Flaviano Labó, pese a su dicha indisposición, logró impresionar al público con su voz de claro timbre, amplia vibración y muy (…)
En cuanto al popularsimo ballet ‘La Danza de las Horas’, presentado con brillantez y luminosidad en todos sus detalles, dio ocasión a un nuevo lucimiento artístico de la bailarina estrella Aurora Pons, ágil y alada en unas evoluciones que requieren gran virtuosismo técnico, mientras su oponente, Miguel Navarro, estuvo ágil y seguro en sus vueltas rápidas y saltos. Muy graciosa en movimiento Antoñita Barrera, y exquisitas Asunción Aguadé y Cristina Guinjoan, cumpliendo de modo excelente todo el cuerpo de baile. Llena de aciertos y de buen gusto la coreografía de Juan Magriñà. A subrayar la lograda ambientación de los decorados de Mnofrini y el lujo del vestuario de Cornejo.
El maestro Wolf-Ferrari evidenció una vez más su dominio en el acoplamiento de la escena con la Orquesta Sinfónica del Liceo, cuya correcta labor estuvo a tono con la de los cantantes y bailarines. Para todos hubo nutridos y prolongados aplausos del numeroso público.
Manuel R. De Llauder
- 1961-11-17-El Noticiero-Manuel R. de Llauder-La gioconda-teatro del liceo
TEATROS, CINES Y ESPECTÁCULOS
En el Palacio de la Música
Brillantes ‘Galas coreográficas’ en honor de Aurora Pons
Con motivo de haber sido galardonada con la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid
Los dos llenos absolutos registrados ayer, tarde y noche, en el Palacio de la Música, han venido a confirmar cuan merecido ha sido el homenaje tributado a Aurora Pons, nuestra primerísima bailarina del Liceo, homenaje que ha tenido por motivo la concesión a la admirada artista de la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid, preciado galardón a añadir a otros dos que ya poseía el del Instituto del Teatro, que lleva el nombre de la, inolvidable Antonia Mercé ‘La Argentina’ , y el premio Nacional de Danza, otorgado por el Ministerio de Información y Turismo. Tres honrosas distinciones conquistadas en los pocos años que lleva en el brillante ejercicio de su carrera, que estamos seguros de su carrera, que estamos seguros no ha de abandonar prematuramente por haber contraído matrimonio –como han hecho otras artistas- ya que, por de pronto, hemos visto de nuevo su nombre encabezando el cuerpo de baile de la compañía que actuará esta temporada en nuestro primer coliseo.
En estas ‘Galas Coreográficas’ en honor de Aurora Pons quisieron participar, como prueba de efecto y simpatía hacia su compañera, otras primeras figuras del Liceo: Antoñita Barrera, Araceli Torrents, Cristina Guinjoan y Asunción Aguadé, que demostraron, una vez más, sus exquisitas dotes de sensibilidad, técnica y expresión a través de varias estampas clásicas y danzas españolas, con la brillante colaboración de otras notables bailarinas: Laura Farré, Regina Carrera, María Novellas, Asunción Petit y Elisabeth Bonet, Angeles Trozzi y Regina Carrera. Todas estuvieron admirables, arrancando calurosos y prolongados aplausos numerosos ramos de flores y regalos diversos que llenaron el hemiciclo.
Compartieron el triunfo alcanzado por estas ‘Glas Coreográficas’ los maestros Domingo Ponsa y Adrián Sardo, que se alternaron en la dirección: el guitarrista Francisco Giménez, que acompañó algunos números de Ana Mercedes y Antonio Español: y los profesores de la Orquesta Sinfónica actuante. Y justo es resaltar que dirigió con su habitual acierto, propiedad y buen gusto la coreografía Juan Magriñá, forjador de tantas primeras figuras de la danza española.
Manuel R. De Llauder
- 1961-10-13-El Noticiero-Manuel de Llauder-Galas coreograficas-palacio de la musica-en honor a aurora pons
UNA COSA RARA – Òpera en tres actes.Es una comèdia d’embolics en la que, després de complicacions causades per la gelosia s’acaba imposant la virtut de la protagonista.
– Música: Vicente Martín y Soler
– Llibret: Lorenzo Da Ponte
– Coreografia: Juan Magriñà
– Lloc d’acció: Un poble de Sierra Morena, a finals del segle XV
– Lloc d’estrena: Burgtheater de Viena 17 novembre 1786 – Barcelona 1791
El compositor valencià Vicent Martín i Soler, coetani de Mozart i també molt popular en la seva època (malgrat que, amb el temps, la seva figura quedés un xic relegada pel llegat del geni de Salzburg) va estrenar amb gran èxit la seva òpera “Una cosa rara, ossia bellezza ed onestà” (amb llibret de Lorenzo da Ponte, el gran col·laborador de Mozart) el 1786 a Viena. L’obra es popularitzà tant que el propi Mozart, i en el seu “Don Giovanni” (estrenat el 1787 a Praga), la fa aparèixer en uns moments del segon acte, citant-ne el títol i fent-ne una menció musical explícita.
El 21 de novembre de 1970 (amb rèpliques els dies 26 i 29 d’aquell mes) “Una cosa rara” s’estrenava al Liceu (no pas a Barcelona, on ja s’havia vist abans en dues ocasions, la darrera el 1936 organitzada pel Club Júnior): era una autèntica raresa. Dirigí l’orquestra Roy Jesson, director i musicòleg que havia revisat la partitura per a la seva re-exhumació absoluta a Londres. De la direcció escènica se n’encarregà un gran home de teatre, Francisco Nieva (artista polivalent que començava a despuntar). En el context d’una trama argumental bucòlica ambientada a Adra (Almería), entre pagesos i nobles, amb la magnànima figura de la Reina Isabel al capdavant, el Ballet Titular del Liceu tingué una intervenció lluïda en interpretar unes coreografies de Magriñà de caire folklòric (en aquest sentit són remarcables les ‘Seguidillas’ entonades pel personatge de Ghita) molt estilitzades. Esmentar també que aquestes representacions venien immediatament després de les de l”Aida” d’inauguració de temporada, on la feina del Ballet havia estat dura i de gran èxit: la placidesa de l’obra de Soler era una mena de bàlsam per a la companyia!– Jordi Pujal –
1970
– Programa del Liceu – 21 novembre 1970 – UNA COSA RARA – Coreògraf i mestre de ball: Juan Magriñà – Ballarins estrella: Asunción Aguade, Alfonso Rovira – Solistes: Elena Bonet, Carmen Cavaller, Guillermina Coll, Mª Dolores Escriche – Cos de ball


